ACTO de HOMENAJE a JORGE ENEA SPILIMBERGO, MILITANTE SOCIALISTA REVOLUCIONARIO


Ante la Reelección Presidencial en 2015

ANTE LAS MAQUINACIONES DE UNA OPOSICIÓN DESESPERADA Y DE CLASES PRIVILEGIADAS QUE TEMEN EL LIBRE EJERCICIO PLENO DE LA VOLUNTAD DEL PUEBLO ARGENTINO, PATRIA Y PUEBLO EXIGE QUE SE AUTORICE A CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER A COMPETIR POR LA REELECCIÓN PRESIDENCIAL EN 2015

Los mismos opositores que fronteras afuera proponen someterse al atropello a la soberanía argentina que perpetra el juez Griesa (con aval del Estado norteamericano) procuran sofocar en nuestro país la soberanía popular, anteponiéndole la formalidad de un articulado que convierte la democracia en un periódico “reparto de achuras” al que denominan “alternancia”.

Hay que romper esa trampa perversa.

La reelección sin limitaciones de los presidentes es un derecho de los argentinos, y desde el partido Patria y Pueblo exigimos que se lo respete. Es el derecho fundante de la democracia. Quien pretende asfixiar la plena soberanía popular  traiciona a la patria, porque soberanía popular y soberanía nacional son dos caras de la misma moneda.

Los mismos que avalan al juez Griesa y se someten a las normas de los usureros y tiburones de las finanzas mundiales se niegan a someterse a la voluntad innegable del pueblo argentino de que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner sea presidenta.

1) La cerrada oposición a la reelección presidencial cercena, conculca y coarta el derecho del pueblo a elegir libremente sus gobernantes. En esta posición campea una profunda desconfianza al único dueño de la soberanía, el pueblo. Por ende expresa un descreimiento en la democracia como sistema político.
Los planteos que se autodefinen como “republicanos” frente al supremo principio de la soberanía popular no son otra cosa que el temor cobarde a enfrentar un candidato que a pesar de los agravios -muchos de ellos insolentes e irrespetuosos- contra la investidura presidencial es hoy la dirigente política con mayor consenso por lejos, en todo el Territorio Nacional.

En esta actitud se encuentra toda la oposición: algunos por proferir sus agravios, y otros por no repudiarlos.

Señores de la oposición: dejen de refugiarse en las cuerdas de la norma jurídica. En una democracia la voluntad vigente debe ser la voluntad en acto del pueblo, y no una expresión cristalizada y anacrónica de la voluntad popular.

Cuando la norma no se corresponde con la voluntad del pueblo, lejos de ser su resguardo se convierte en un mecanismo tramposo para negarla y reasegurar el menguado poder de las clases dominantes.

2) Los planteos “republicanos” rezuman hipocresía ¡Ahora resulta que los hijos, nietos o choznos de los que proscribieron en el 30 y en el 55 a las mayorías populares, haciendo añicos la Constitución salen hoy a la arena política convertidos en cruzados de un texto constitucional de débil legitimidad! Baste para demostrar esto último el señalar que la Asamblea que sancionó esta Constitución, se negó a asumirse como máximo poder de la Nación para allanarse a las limitaciones impuestas por un pacto de conveniencia entre dos ciudadanos, el Pacto de Olivos.

Ésa es la legalidad formal que se pretende oponer, al defender un articulado constitucional pactado a espaldas del electorado de esa condicionada “constituyente”, contra la única legalidad que confiere legitimidad: la que representa la voluntad del pueblo.

“Democracia es hacer lo que el pueblo quiere”, dijo el General Perón. Nuestros “republicanos”, en cambio, afirman que “democracia es impedir que la voluntad del pueblo pueda ejecutarse”.
3) El Movimiento Nacional no debe tener remilgos en defender con energía y firmeza el derecho de la reelección, con la convicción, de que al hacerlo, se defiende la voluntad irrestricta del Pueblo Argentino y su destino histórico y no el capricho personal de la Presidenta.

4) ¿Cuál es el miedo a la reelección presidencial si en definitiva el ultimo reaseguro es el pueblo? La vida democrática no es un “reparto de mandatos”, así como la discusión de cargos en cada oportunidad no es un “reparto de las achuras”.

La cuestión no es “un rato cada uno”; hay un proyecto nacional que forma parte de un largo proceso histórico inconcluso que clama su coronación. Para la conducción de ese proyecto el pueblo tiene derecho a elegir a los mejores representantes, cuantas veces lo crea necesario.

Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Gerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz.


Lo que está en juego en el conflicto con los buitres, dicta el título de esta declaración. Como lo ha dicho la Presidente de la Nación, se disputa el presente y el futuro del país. Esos son los términos objetivos del problema, más allá de las ideas y rencillas de facción y de la mezquindad política de los partidos sin porvenir. Se trata, no cabe duda, del máximo enfrentamiento con el imperialismo mundial que vive la Argentina desde la guerra de Malvinas. En este caso, de una brutal agresión del Poder Judicial de los EEUU, apoyado por su gobierno, digan lo que digan los vendepatrias y sofistas, que simulan creer en “la independencia de los poderes” de un país “serio”, ignorando que su historial abunda en la creación de “pruebas” y argucias destinadas a justificar sus invasiones y represalias, dictadas por la voluntad de hegemonía mundial.

Para cualquier argentino bien nacido, esta es la obvia conclusión. Sin embargo, como en todas las oportunidades en que hizo falta defender la soberanía contra los mandamás del planeta, la Patria contempla el miserable espectáculo de una canalla interna que no tolera ningún conflicto con el imperialismo mundial, aun en el caso de que no tengamos otra alternativa digna de evaluarse, y la agresión externa sólo tenga como motivo una especulación financiera ruin y delictuosa, y –esto vale para el gobierno de Obama– sea manifiesta la voluntad de castigarla insubordinación del país a los centros financieros que imponen sus recetas a los pueblos del mundo, en el escenario de la decadencia de un capitalismo senil.

Esa canalla de “amigos” de los buitres –“nuestros” buitres– abunda en la Argentina por una razón, que debemos explicitar, para arrojar luz al fondo del drama: nuestro país, pese a la obra del primer peronismo, pese a lo logrado en la última década, es aún hoy un país semicolonial, en el cual el imperialismo tiene una presencia económica formidable, y culturalmente dominante. El comercio exterior, dominios extensos de la producción y el comercio ilustran el hecho. No estamos frente a  “un factor externo”; menos que menos después del ciclo que comenzó en el Proceso y se prolongó hasta comenzar el presente siglo. Hablamos de un poder que está aquí, prevalece en la economía. Y procura perpetuarse, en todos los planos, usando –y respaldando– a sus diarios, sus medios de comunicación, sus políticos, sus economistas, etc.

Vamos a nombrar sólo algunas figuras entre los muchos que sirven al capital extranjero (el que a su los sostiene, les paga las campañas, les brinda prensa, publicidad y fama, que jamás obtendrían por mérito propio, por talento y aptitudes): en los últimos días,  Carrió y Stolbizer han exigido “no malvinizar” el tema buitres. Carrió, además, para cerrar el círculo, ha cuestionado “los acuerdos con Putin”, según ella “el peor y más perverso de los líderes mundiales, que está buscando dominar el mundo” ¡Es el discurso del Departamento de Estado! ¡Condoleezza Rice, la Secretaria de Bush, no lo hubiera dicho mejor! El radical Sanz, por su parte, pide expresamente “que se cumpla con la sentencia” (de Griesa). Y Méndez, el jefe de la UIA y hombre de Sergio Massa, pide “especialistas”, para que ¡“toda la responsabilidad no recaiga en un jovencito y una señora”!
¿Qué significa “no malvinizar” o “no dramatizar”? Lisa y llanamente, ignorar la gravedad del tema y suponer que se trata de un problema “sólo” judicial y financiero ¿Qué pretende Sanz, sino volver al caos del 2001, al añadir a la deuda 120 mil millones, por disparar los efectos de la cláusula Rufo? ¿qué “especialistas” quiere el señor Méndez? ¿Domingo Cavallo, Daniel Marx, López Murphy?

Está claro: este miserable cacareo de gallinas asustadas no contiene una sola idea aplicable al problema que no sea poner de rodillas otra vez al país. Esa sería su “gestión especializada” ¡Sí! ¡Es  lo que aprendieron coqueteando con sus “contactos internacionales”. Es lo único que saben hacer.

Compatriotas: Nuestra nación argentina enfrenta el intento del imperialismo en sus formas juridicas y financieras de Recolonizar nuestra patria imponiéndonos un nuevo mega endeudamiento para apoderarse con nuevos bonos de todo el patrimonio nacional, nuestros recursos naturales, las empresas estatales o de mayoría estatal, las fábricas y la producción en especial los alimentos, todo, patrimonio en última instancia del pueblo Argentino.

Pagamos un costo muy caro social, económico y político a partir de 1976  con la dictadura impuesta por la oligarquía nativa con la Sociedad Rural Argentina y Martínez de Hoz, des industrializando el país apoyado por las Fuerzas Armadas y el terrorismo de estado, el crecimiento de la deuda externa que continuo en democracia cuya culminación fue la entrega por el Menemismo del patrimonio de los Argentinos, los fracasados megacanjes y blindajes con De La Rua y la alianza hasta el estallido popular en el 2001 y la crisis posterior.

Hoy nuevamente desde la tribuna de la Rural su presidente Luis Miguel Etchevehere tildo el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner como corruptos, ignorantes e ineficaces. Un populismo demagógico y  una década depredada que extiende sobre todos una sombra de un nuevo default mientras nos dicen que la cuenta la pague el que sigue; La oligarquía, clase dominante de la Argentina se presenta como víctima y no como los verdaderos saqueadores de la nación, junto a la gran burguesía nativa y al imperialismo.

En la respuesta del país, el gobierno nacional ha obrado en resguardo de la soberanía nacional y del interés general del pueblo argentino. Si del imperialismo y sus socios internos dependiera, la Argentina recaería en el sometimiento total, el lugar en el cual  están hoy países enteros, como Grecia, España, Portugal, Irlanda y estará Ucrania, si allí prevalece el bloque conformado por los EEUU y la Unión Europea.


Pero esos poderes no se impondrán, aquí, en Latinoamérica. Nuestros pueblos no quieren entrar al futuro dando marcha atrás. Los argentinos estamos alerta y dispuestos a movilizarnos contra esta nuevo agresión imperialista, apoyando lo actuado por el Gobierno Nacional Junto a los hermanos latinoamericanos y los países emergentes vamos a ganar esta batalla.

Buenos Aires, 29 de julio de 2014


Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz

LA PRESIDENTA Y EL PUEBLO ANTE LOS FONDOS BUITRE Y LA USURA INTERNACIONAL

LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN DIJO LO QUE PIENSA EL PUEBLO DE LOS FONDOS BUITRE Y LA USURA INTERNACIONAL
Las palabras que esta noche dirigió al pueblo argentino por cadena nacional la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, reflejan el sentir de todos los hombres y mujeres de bien que viven en territorio argentino.
Coincidimos además en la convicción de que el fallo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de América del Norte no puede sorprender a nadie. Esa Corte es la cabeza rectora del brazo jurídico de la usura mundial. Aplaudimos la clarísima explicación dada por la Dra. Fernández de Kirchner sobre el sentido ejemplarizador que pretende tener.

Llamamos por lo tanto a desconocer por improcedente el fallo de ese tribunal extranjero, y denunciar toda cláusula de sometimiento a jueces ajenos al país en asuntos de deuda soberana. Cerrado el camino de la justicia del usurero, se abre el de la ley de los explotados.

Tal como dijo la Sra. Presidenta de la Nación, efectivamente el fallo era esperable porque tenía un sentido ejemplarizador. Pretende castigar la voluntad nacional de ser soberanos e independientes, voluntad que es el mandato popular recibido por el gobierno nacional elegido en 2003, rumbo reafirmado en 2007 y refrendado en 2011.

Ante el intento de enseñarnos obediencia debemos alzar la cabeza y denunciar las cláusulas de extraterritorialidad jurídica de toda la deuda argentina.

Nada hay en la nación superior a la nación misma. Negarse al pago a que pretende conminarnos el sistema mundial es el modo de librar, hoy, la batalla por la independencia. Todo sacrificio es poco cuando la Patria está en juego.

Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz.

HACIA EL 2015: AHOGAR EN VOTOS A LA CONTRARREVOLUCIÓN ll PYP 50!

Por Nestor Gorojovsky – Secretario General.

Las aún sobrevividas fuerzas de la vieja Argentina preindustrial, tan vapuleadas a partir del 19 y 20 de diciembre del 2001, están convencidas de que vencerán en las presidenciales de 2015.

Grandes banqueros y terratenientes, pequeños y medianos rentistas pampeanos, especuladores de la Bolsa, extorsionadores del silobolsa, fulleros de las casas de cambio, gerentes de los monopolios que" forman precios" con pétrea cara de víctima, elusores y evasores impositivos y de divisas, el núcleo duro del estáblishment, en fin, ya prepara los festejos.

También se apresta a descorchar champagne la cohorte de escribidores, servidores y súbditos administrativos, profesionales, periodísticos, intelectuales, artísticos y mediáticos que, en general más por conveniencia que por convicción, le presta sus puntuales servicios.

Consulares togados de la Suprema que fallan contra las retenciones a la exportación (como si las minucias procedimentales fueran más importantes que el interés supremo de la Nación), artistas de variedades devenidos maestros de multitudes, chimenteros y chismosas de los canales de cable puestos a cotorrear sobre asuntos que ignoran por completo, futbolistas con la cabeza más vacía que la pelota y puntería conceptual nula, dirigentes sindicales comprometidos con el estáblishment o empujados a sumársele por debilidad política manifiesta y entristecedora, verbosos predicadores alopáticos del desánimo y el odio nos inundan con sus taxativos pronósticos de victoria electoral, triunfo del “consenso”, inicio de la “alternancia” y fin de la dictadura “K”.

El cálculo es tan sencillo como evidente: a partir de los resultados de las últimas elecciones parlamentarias, que revelaron cierta desmovilización de los ánimos partidarios del oficialismo, se proponen mellar por los más diversos ángulos a un gobierno que fue golpeado en el flanco externo a lo largo de 2013 y tuvo que tomar medidas muy drásticas para recomponer las reservas de divisas, una necesidad permanente en un país de estructura económica dependiente y semicolonial como el nuestro.

Si, partiendo de esa desmovilización, logran forzar una segunda vuelta acortando la diferencia de primera entre la fórmula más favorecida (que, se descarta, será la que el kirchnerismo disponga) y la que salga segunda, entonces se lanzarán de cabeza, todos mezclados, a favor del que vaya contra el candidato kirchnerista en el repechaje.

A grandes rasgos, en primera vuelta el kirchnerismo competirá con un candidato seudopopulista (el del massismo), con otro de ajado pero aún reconocible perfil progresista (la alianza FA-UNEN donde el peso pesado, les guste o no a los radicales, es el sojialista Binner, quien probablemente deje muy atrás a sus socios en las PASO correspondientes), y un macrismo que compendia lo más rancio del librecambismo propimperialista vernáculo. Todos ven la primera vuelta como una interna de donde brotará quién enfrente al continuismo.

Opinan que ese candidato tiene asegurada la victoria final. Podemos descartar, por inviable, la perspectiva de que sea Macri. Pueden ser Massa o Binner. Hasta aquellos que hoy se hacen cruces ante la perspectiva de sumar sus fuerzas al macrismo encontrarán el modo de sugerir el voto por el “peronista razonable” Massa, al cual los macristas, por supuesto, llamarán a votar como si fuera lo que es: uno más de ellos. Si la “interna” declara ganador al sojialista Binner, en cambio, los votos macristas de primera vuelta se volcarán unánimes hacia él, sin la menor duda, y el massismo se volcará detrás de su candidatura contra el representante del oficialismo. Ninguna combinación será despreciada.

Para ello, cuentan con dispersar el voto de la primera vuelta aprovechando equivocaciones del kirchnerismo, estrecheces de la situación económica, o simplemente montados sobre un matraqueo de insidias, mentiras por omisión o expresas, brulotes impunes, rumores descalificadores, orquestadas campañas que aprovechan las técnicas de manual preparadas para las “revoluciones de color” en las oficinas de la CIA y la NED. Tanto esfuerzo, se afanan en creer, tiene que tener buen resultado final.

Y, debemos advertir, según lo que haga o deje de hacer el gobierno, esta perspectiva puede llegar a ser real. Precisamente por eso, los socialistas de la Izquierda Nacional alertamos al conjunto de los compañeros del campo nacional: hay que aprender de la oligarquía argentina, que sabe deponer sus diferencias y aún sus odios cuando hay que enfrentar al pueblo y sus expresiones políticas. Un candidato antikirchnerista en la Casa Rosada no tardará un minuto en lanzarse contra todas las políticas nacionales, populares, democráticas y de soberanía nacional montadas por el kirchnerismo. Los nacionales nos debemos en esta oportunidad una grandeza equivalente a la de nuestro enemigo jurado: en el 2015, el peor candidato propio es preferible al mejor del campo contrario. Hay que ahogar en votos a la contrarrevolución.

Para los patriotas, la alternancia implica la renuncia a mantener una política nacional. Mientras no haya en nuestro propio campo algo mejor aún que el kirchnerismo, todo triunfo "opositor" será una victoria de la antipatria y todo lo que ahora nos alegra se perderá.

La superación del kirchnerismo no pasa por apoyar a la oposición. Pasa por la profundización y la recuperación de sus planteos. Pero por ahora, ante todo hay que plantar bandera de movimiento nacional cerrándole el paso al malón de vendepatrias que se afilan los dientes detrás de cualquiera de las alternativas que se denominan "opositoras".