ACTO de HOMENAJE a JORGE ENEA SPILIMBERGO, MILITANTE SOCIALISTA REVOLUCIONARIO


ANTE LA REELECCIÓN PRESIDENCIAL EN 2015

ANTE LAS MAQUINACIONES DE UNA OPOSICIÓN DESESPERADA Y DE CLASES PRIVILEGIADAS QUE TEMEN EL LIBRE EJERCICIO PLENO DE LA VOLUNTAD DEL PUEBLO ARGENTINO, PATRIA Y PUEBLO EXIGE QUE SE AUTORICE A CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER A COMPETIR POR LA REELECCIÓN PRESIDENCIAL EN 2015

Los mismos opositores que fronteras afuera proponen someterse al atropello a la soberanía argentina que perpetra el juez Griesa (con aval del Estado norteamericano) procuran sofocar en nuestro país la soberanía popular, anteponiéndole la formalidad de un articulado que convierte la democracia en un periódico “reparto de achuras” al que denominan “alternancia”.

Hay que romper esa trampa perversa.

La reelección sin limitaciones de los presidentes es un derecho de los argentinos, y desde el partido Patria y Pueblo exigimos que se lo respete. Es el derecho fundante de la democracia. Quien pretende asfixiar la plena soberanía popular  traiciona a la patria, porque soberanía popular y soberanía nacional son dos caras de la misma moneda.

Los mismos que avalan al juez Griesa y se someten a las normas de los usureros y tiburones de las finanzas mundiales se niegan a someterse a la voluntad innegable del pueblo argentino de que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner sea presidenta.

1) La cerrada oposición a la reelección presidencial cercena, conculca y coarta el derecho del pueblo a elegir libremente sus gobernantes. En esta posición campea una profunda desconfianza al único dueño de la soberanía, el pueblo. Por ende expresa un descreimiento en la democracia como sistema político.
Los planteos que se autodefinen como “republicanos” frente al supremo principio de la soberanía popular no son otra cosa que el temor cobarde a enfrentar un candidato que a pesar de los agravios -muchos de ellos insolentes e irrespetuosos- contra la investidura presidencial es hoy la dirigente política con mayor consenso por lejos, en todo el Territorio Nacional.

En esta actitud se encuentra toda la oposición: algunos por proferir sus agravios, y otros por no repudiarlos.

Señores de la oposición: dejen de refugiarse en las cuerdas de la norma jurídica. En una democracia la voluntad vigente debe ser la voluntad en acto del pueblo, y no una expresión cristalizada y anacrónica de la voluntad popular.

Cuando la norma no se corresponde con la voluntad del pueblo, lejos de ser su resguardo se convierte en un mecanismo tramposo para negarla y reasegurar el menguado poder de las clases dominantes.

2) Los planteos “republicanos” rezuman hipocresía ¡Ahora resulta que los hijos, nietos o choznos de los que proscribieron en el 30 y en el 55 a las mayorías populares, haciendo añicos la Constitución salen hoy a la arena política convertidos en cruzados de un texto constitucional de débil legitimidad! Baste para demostrar esto último el señalar que la Asamblea que sancionó esta Constitución, se negó a asumirse como máximo poder de la Nación para allanarse a las limitaciones impuestas por un pacto de conveniencia entre dos ciudadanos, el Pacto de Olivos.

Ésa es la legalidad formal que se pretende oponer, al defender un articulado constitucional pactado a espaldas del electorado de esa condicionada “constituyente”, contra la única legalidad que confiere legitimidad: la que representa la voluntad del pueblo.

“Democracia es hacer lo que el pueblo quiere”, dijo el General Perón. Nuestros “republicanos”, en cambio, afirman que “democracia es impedir que la voluntad del pueblo pueda ejecutarse”.
3) El Movimiento Nacional no debe tener remilgos en defender con energía y firmeza el derecho de la reelección, con la convicción, de que al hacerlo, se defiende la voluntad irrestricta del Pueblo Argentino y su destino histórico y no el capricho personal de la Presidenta.

4) ¿Cuál es el miedo a la reelección presidencial si en definitiva el ultimo reaseguro es el pueblo? La vida democrática no es un “reparto de mandatos”, así como la discusión de cargos en cada oportunidad no es un “reparto de las achuras”.

La cuestión no es “un rato cada uno”; hay un proyecto nacional que forma parte de un largo proceso histórico inconcluso que clama su coronación. Para la conducción de ese proyecto el pueblo tiene derecho a elegir a los mejores representantes, cuantas veces lo crea necesario.

Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Gerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz.


Lo que está en juego en el conflicto con los buitres, dicta el título de esta declaración. Como lo ha dicho la Presidente de la Nación, se disputa el presente y el futuro del país. Esos son los términos objetivos del problema, más allá de las ideas y rencillas de facción y de la mezquindad política de los partidos sin porvenir. Se trata, no cabe duda, del máximo enfrentamiento con el imperialismo mundial que vive la Argentina desde la guerra de Malvinas. En este caso, de una brutal agresión del Poder Judicial de los EEUU, apoyado por su gobierno, digan lo que digan los vendepatrias y sofistas, que simulan creer en “la independencia de los poderes” de un país “serio”, ignorando que su historial abunda en la creación de “pruebas” y argucias destinadas a justificar sus invasiones y represalias, dictadas por la voluntad de hegemonía mundial.

Para cualquier argentino bien nacido, esta es la obvia conclusión. Sin embargo, como en todas las oportunidades en que hizo falta defender la soberanía contra los mandamás del planeta, la Patria contempla el miserable espectáculo de una canalla interna que no tolera ningún conflicto con el imperialismo mundial, aun en el caso de que no tengamos otra alternativa digna de evaluarse, y la agresión externa sólo tenga como motivo una especulación financiera ruin y delictuosa, y –esto vale para el gobierno de Obama– sea manifiesta la voluntad de castigarla insubordinación del país a los centros financieros que imponen sus recetas a los pueblos del mundo, en el escenario de la decadencia de un capitalismo senil.

Esa canalla de “amigos” de los buitres –“nuestros” buitres– abunda en la Argentina por una razón, que debemos explicitar, para arrojar luz al fondo del drama: nuestro país, pese a la obra del primer peronismo, pese a lo logrado en la última década, es aún hoy un país semicolonial, en el cual el imperialismo tiene una presencia económica formidable, y culturalmente dominante. El comercio exterior, dominios extensos de la producción y el comercio ilustran el hecho. No estamos frente a  “un factor externo”; menos que menos después del ciclo que comenzó en el Proceso y se prolongó hasta comenzar el presente siglo. Hablamos de un poder que está aquí, prevalece en la economía. Y procura perpetuarse, en todos los planos, usando –y respaldando– a sus diarios, sus medios de comunicación, sus políticos, sus economistas, etc.

Vamos a nombrar sólo algunas figuras entre los muchos que sirven al capital extranjero (el que a su los sostiene, les paga las campañas, les brinda prensa, publicidad y fama, que jamás obtendrían por mérito propio, por talento y aptitudes): en los últimos días,  Carrió y Stolbizer han exigido “no malvinizar” el tema buitres. Carrió, además, para cerrar el círculo, ha cuestionado “los acuerdos con Putin”, según ella “el peor y más perverso de los líderes mundiales, que está buscando dominar el mundo” ¡Es el discurso del Departamento de Estado! ¡Condoleezza Rice, la Secretaria de Bush, no lo hubiera dicho mejor! El radical Sanz, por su parte, pide expresamente “que se cumpla con la sentencia” (de Griesa). Y Méndez, el jefe de la UIA y hombre de Sergio Massa, pide “especialistas”, para que ¡“toda la responsabilidad no recaiga en un jovencito y una señora”!
¿Qué significa “no malvinizar” o “no dramatizar”? Lisa y llanamente, ignorar la gravedad del tema y suponer que se trata de un problema “sólo” judicial y financiero ¿Qué pretende Sanz, sino volver al caos del 2001, al añadir a la deuda 120 mil millones, por disparar los efectos de la cláusula Rufo? ¿qué “especialistas” quiere el señor Méndez? ¿Domingo Cavallo, Daniel Marx, López Murphy?

Está claro: este miserable cacareo de gallinas asustadas no contiene una sola idea aplicable al problema que no sea poner de rodillas otra vez al país. Esa sería su “gestión especializada” ¡Sí! ¡Es  lo que aprendieron coqueteando con sus “contactos internacionales”. Es lo único que saben hacer.

Compatriotas: Nuestra nación argentina enfrenta el intento del imperialismo en sus formas juridicas y financieras de Recolonizar nuestra patria imponiéndonos un nuevo mega endeudamiento para apoderarse con nuevos bonos de todo el patrimonio nacional, nuestros recursos naturales, las empresas estatales o de mayoría estatal, las fábricas y la producción en especial los alimentos, todo, patrimonio en última instancia del pueblo Argentino.

Pagamos un costo muy caro social, económico y político a partir de 1976  con la dictadura impuesta por la oligarquía nativa con la Sociedad Rural Argentina y Martínez de Hoz, des industrializando el país apoyado por las Fuerzas Armadas y el terrorismo de estado, el crecimiento de la deuda externa que continuo en democracia cuya culminación fue la entrega por el Menemismo del patrimonio de los Argentinos, los fracasados megacanjes y blindajes con De La Rua y la alianza hasta el estallido popular en el 2001 y la crisis posterior.

Hoy nuevamente desde la tribuna de la Rural su presidente Luis Miguel Etchevehere tildo el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner como corruptos, ignorantes e ineficaces. Un populismo demagógico y  una década depredada que extiende sobre todos una sombra de un nuevo default mientras nos dicen que la cuenta la pague el que sigue; La oligarquía, clase dominante de la Argentina se presenta como víctima y no como los verdaderos saqueadores de la nación, junto a la gran burguesía nativa y al imperialismo.

En la respuesta del país, el gobierno nacional ha obrado en resguardo de la soberanía nacional y del interés general del pueblo argentino. Si del imperialismo y sus socios internos dependiera, la Argentina recaería en el sometimiento total, el lugar en el cual  están hoy países enteros, como Grecia, España, Portugal, Irlanda y estará Ucrania, si allí prevalece el bloque conformado por los EEUU y la Unión Europea.


Pero esos poderes no se impondrán, aquí, en Latinoamérica. Nuestros pueblos no quieren entrar al futuro dando marcha atrás. Los argentinos estamos alerta y dispuestos a movilizarnos contra esta nuevo agresión imperialista, apoyando lo actuado por el Gobierno Nacional Junto a los hermanos latinoamericanos y los países emergentes vamos a ganar esta batalla.

Buenos Aires, 29 de julio de 2014


Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz

LA PRESIDENTA Y EL PUEBLO ANTE LOS FONDOS BUITRE Y LA USURA INTERNACIONAL

LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN DIJO LO QUE PIENSA EL PUEBLO DE LOS FONDOS BUITRE Y LA USURA INTERNACIONAL
Las palabras que esta noche dirigió al pueblo argentino por cadena nacional la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, reflejan el sentir de todos los hombres y mujeres de bien que viven en territorio argentino.
Coincidimos además en la convicción de que el fallo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de América del Norte no puede sorprender a nadie. Esa Corte es la cabeza rectora del brazo jurídico de la usura mundial. Aplaudimos la clarísima explicación dada por la Dra. Fernández de Kirchner sobre el sentido ejemplarizador que pretende tener.

Llamamos por lo tanto a desconocer por improcedente el fallo de ese tribunal extranjero, y denunciar toda cláusula de sometimiento a jueces ajenos al país en asuntos de deuda soberana. Cerrado el camino de la justicia del usurero, se abre el de la ley de los explotados.

Tal como dijo la Sra. Presidenta de la Nación, efectivamente el fallo era esperable porque tenía un sentido ejemplarizador. Pretende castigar la voluntad nacional de ser soberanos e independientes, voluntad que es el mandato popular recibido por el gobierno nacional elegido en 2003, rumbo reafirmado en 2007 y refrendado en 2011.

Ante el intento de enseñarnos obediencia debemos alzar la cabeza y denunciar las cláusulas de extraterritorialidad jurídica de toda la deuda argentina.

Nada hay en la nación superior a la nación misma. Negarse al pago a que pretende conminarnos el sistema mundial es el modo de librar, hoy, la batalla por la independencia. Todo sacrificio es poco cuando la Patria está en juego.

Mesa Ejecutiva Nacional
Néstor Gorojovsky, Secretario General
Bailón Jerez, Juan María Escobar, Rubén Rosmarino, Lorena Vazquez, Hugo Santos, Aurelio Argañaraz, Pablo López, Silvio Zuzulich, Edgardo Sánchez, Jacinto Paz.

HACIA EL 2015: AHOGAR EN VOTOS A LA CONTRARREVOLUCIÓN ll PYP 50!

Por Nestor Gorojovsky – Secretario General.

Las aún sobrevividas fuerzas de la vieja Argentina preindustrial, tan vapuleadas a partir del 19 y 20 de diciembre del 2001, están convencidas de que vencerán en las presidenciales de 2015.

Grandes banqueros y terratenientes, pequeños y medianos rentistas pampeanos, especuladores de la Bolsa, extorsionadores del silobolsa, fulleros de las casas de cambio, gerentes de los monopolios que" forman precios" con pétrea cara de víctima, elusores y evasores impositivos y de divisas, el núcleo duro del estáblishment, en fin, ya prepara los festejos.

También se apresta a descorchar champagne la cohorte de escribidores, servidores y súbditos administrativos, profesionales, periodísticos, intelectuales, artísticos y mediáticos que, en general más por conveniencia que por convicción, le presta sus puntuales servicios.

Consulares togados de la Suprema que fallan contra las retenciones a la exportación (como si las minucias procedimentales fueran más importantes que el interés supremo de la Nación), artistas de variedades devenidos maestros de multitudes, chimenteros y chismosas de los canales de cable puestos a cotorrear sobre asuntos que ignoran por completo, futbolistas con la cabeza más vacía que la pelota y puntería conceptual nula, dirigentes sindicales comprometidos con el estáblishment o empujados a sumársele por debilidad política manifiesta y entristecedora, verbosos predicadores alopáticos del desánimo y el odio nos inundan con sus taxativos pronósticos de victoria electoral, triunfo del “consenso”, inicio de la “alternancia” y fin de la dictadura “K”.

El cálculo es tan sencillo como evidente: a partir de los resultados de las últimas elecciones parlamentarias, que revelaron cierta desmovilización de los ánimos partidarios del oficialismo, se proponen mellar por los más diversos ángulos a un gobierno que fue golpeado en el flanco externo a lo largo de 2013 y tuvo que tomar medidas muy drásticas para recomponer las reservas de divisas, una necesidad permanente en un país de estructura económica dependiente y semicolonial como el nuestro.

Si, partiendo de esa desmovilización, logran forzar una segunda vuelta acortando la diferencia de primera entre la fórmula más favorecida (que, se descarta, será la que el kirchnerismo disponga) y la que salga segunda, entonces se lanzarán de cabeza, todos mezclados, a favor del que vaya contra el candidato kirchnerista en el repechaje.

A grandes rasgos, en primera vuelta el kirchnerismo competirá con un candidato seudopopulista (el del massismo), con otro de ajado pero aún reconocible perfil progresista (la alianza FA-UNEN donde el peso pesado, les guste o no a los radicales, es el sojialista Binner, quien probablemente deje muy atrás a sus socios en las PASO correspondientes), y un macrismo que compendia lo más rancio del librecambismo propimperialista vernáculo. Todos ven la primera vuelta como una interna de donde brotará quién enfrente al continuismo.

Opinan que ese candidato tiene asegurada la victoria final. Podemos descartar, por inviable, la perspectiva de que sea Macri. Pueden ser Massa o Binner. Hasta aquellos que hoy se hacen cruces ante la perspectiva de sumar sus fuerzas al macrismo encontrarán el modo de sugerir el voto por el “peronista razonable” Massa, al cual los macristas, por supuesto, llamarán a votar como si fuera lo que es: uno más de ellos. Si la “interna” declara ganador al sojialista Binner, en cambio, los votos macristas de primera vuelta se volcarán unánimes hacia él, sin la menor duda, y el massismo se volcará detrás de su candidatura contra el representante del oficialismo. Ninguna combinación será despreciada.

Para ello, cuentan con dispersar el voto de la primera vuelta aprovechando equivocaciones del kirchnerismo, estrecheces de la situación económica, o simplemente montados sobre un matraqueo de insidias, mentiras por omisión o expresas, brulotes impunes, rumores descalificadores, orquestadas campañas que aprovechan las técnicas de manual preparadas para las “revoluciones de color” en las oficinas de la CIA y la NED. Tanto esfuerzo, se afanan en creer, tiene que tener buen resultado final.

Y, debemos advertir, según lo que haga o deje de hacer el gobierno, esta perspectiva puede llegar a ser real. Precisamente por eso, los socialistas de la Izquierda Nacional alertamos al conjunto de los compañeros del campo nacional: hay que aprender de la oligarquía argentina, que sabe deponer sus diferencias y aún sus odios cuando hay que enfrentar al pueblo y sus expresiones políticas. Un candidato antikirchnerista en la Casa Rosada no tardará un minuto en lanzarse contra todas las políticas nacionales, populares, democráticas y de soberanía nacional montadas por el kirchnerismo. Los nacionales nos debemos en esta oportunidad una grandeza equivalente a la de nuestro enemigo jurado: en el 2015, el peor candidato propio es preferible al mejor del campo contrario. Hay que ahogar en votos a la contrarrevolución.

Para los patriotas, la alternancia implica la renuncia a mantener una política nacional. Mientras no haya en nuestro propio campo algo mejor aún que el kirchnerismo, todo triunfo "opositor" será una victoria de la antipatria y todo lo que ahora nos alegra se perderá.

La superación del kirchnerismo no pasa por apoyar a la oposición. Pasa por la profundización y la recuperación de sus planteos. Pero por ahora, ante todo hay que plantar bandera de movimiento nacional cerrándole el paso al malón de vendepatrias que se afilan los dientes detrás de cualquiera de las alternativas que se denominan "opositoras".

EL PARO DEL 10.04 no es político ni gremial, ES MALO


Los sindicatos que reconocen la conducción del secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, lanzaron para hoy, 10 de abril de 2014, un paro general conjunto con los que siguen al líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, y la fracción de la CTA que lidera Pablo Michelli.

El paro cuenta, entre otros apoyos y adhesiones tan esperables como sintomáticos, con los del bloque  antikirchnerista de “izquierda”, de la asociación de pequeños rentistas agrarios que lidera Eduardo Bussi llamada Federación Agraria Argentina y, para coronar, de la Sociedad Rural Argentina fundada por un Martínez de Hoz.

A ningún trabajador argentino puede escapar que este último dato brinda el sentido del conjunto del movimiento huelguístico. Un paro “contra la inflación” no puede hacerse con apoyo de los principales causantes de la inflación.

Un paro general puede ser bueno o malo. Si consulta el interés del conjunto de la clase trabajadora, es bueno. Si no lo consulta, es malo. Si recibe el apoyo de la oligarquía argentina, por definición, no puede ser bueno. Busca debilitar al único gobierno que podría, en las condiciones correctas, hacer efectivas las medidas que permitan cumplir con esas exigencias. Puede ser reivindicativamente “bueno”, pero es políticamente “malo”, y lo que prima en este caso es lo político.

Es por eso que Moyano cuenta con la alianza de Barrionuevo, “gastronómico” que jamás le pasó el trapo a una mesa de bar, menemista que no logró reciclarse positivamente dentro del kirchnerismo, perfecto exponente del matonaje sindical coimero tan a gusto de la oligarquía y los “moralistas” de izquierda (que sin los Barrionuevo tendrían pocos motivos para existir).

Pero la CGT Azopardo, con este paro, rifa un heroico y glorioso pasado de luchas contra el estáblishment para actuar como si esperase que Massa, Binner, Macri o el mismísimo “Pino” Solanas, candidatos todos ellos del arco antinacional, fueran a darle mejor trato que un kirchnerista desde la Casa Rosada. Si realmente lo cree, está en un error gravísimo, que debilita estratégicamente a aquellos a los que trata de representar y favorece a sus enemigos.

En otros tiempos, en apoyo de Néstor y Cristina Kirchner, Hugo Moyano logró movilizar centenares de miles de compatriotas. En determinado momento, hasta parecía posible reunificar las alas más combativas del movimiento obrero por la aproximación de “los dos Hugos” (Moyano y Yasky). Hoy, vemos a quien sacó a Barrionuevo de la CGT abrazándose con él ante los aplausos del estáblishment en pleno.

Vale como advertencia: cuando la SRA se pone de nuestro lado, llegó el momento de dar un golpe de timón que imprima un giro de 180 grados.

El problema de la economía argentina, que entre otras cosas impone las actuales medidas de restricción de ingresos y las injustas retenciones salariales del impuesto a las ganancias, no es la política económica que lleva el gobierno. El problema es político: la supervivencia del sistema oligárquico imperialista, que deforma y desangra al conjunto de la Nación.

Es cierto que fue un gravísimo error tratar de resolver las consecuencias nefastas de esa supervivencia apoyándose en una casi imaginaria burguesía nacional en vez de recurrir al apoyo movilizado del núcleo más duro del movimiento obrero y los trabajadores. Pero este paro no ayuda a subsanarlo.

Es cierto que ciertos sectores kirchneristas (no todos) celebraron la excomunión presidencial del “negro ambicioso y burócrata Hugo Moyano”. Esos sectores festejaron como un avance el astillamiento del movimiento obrero y la ruptura de la alianza plebeya que había sostenido al kirchnerismo desde 2003.

Pero la dirigencia que convocó a este paro general está mostrando ser tan inconsciente como esos divisionistas autodestructivos. Peor aún: cuando más falta hace recomponer el frente plebeyo, agregan la grosería de lanzar un paro general con el apoyo explícito de los sectores más antiobreros del país, que son los que generan la inflación, imponen los ajustes y hunden a la nación en la peor de las inseguridades.

Los únicos paros generales válidos son los que se hacen contra el estáblishment. El mismo estáblishment que se opone al kirchnerismo y si pudiera, lo voltearía. Apoyando un paro, si hace falta.

Secretariado Nacional
Nestor Gorojovsky, Ruben Rosmarino, Pablo López, Jacinto Paz y Lorena Vazquez.

El 2 de Abril y la Dra. Fernández de Kirchner

ESTE 2 DE ABRIL, LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN ARGENTINA SUPO DENUNCIAR A LA OTAN Y EL IMPERIALISMO CON ADMIRABLE CORAJE.

Este 2 de abril de 2014, por primera vez en la historia, un presidente argentino, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, denunció que en las Malvinas hay una base de la OTAN.

En su discurso, la doctora Cristina Fernández de Kirchner denunció que en política internacional el único derecho que rige realmente es el derecho del más fuerte, acusó al gobierno británico de haber ejercido la violencia más desatada a lo largo de toda su historia, y reivindicó la unidad latinoamericana por oposición a las potencias anglosajonas de América del Norte en la causa Malvinas. Nunca ningún presidente argentino se había atrevido a tanto, y mucho menos desde 1982. La desmalvinización está pronta a ser demolida.

Es que por única vez en la historia, pero finalmente y por fin, un presidente argentino, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, tuvo también el coraje de reivindicar como asunto de Estado la acción del comando Cóndor que, en contra del propio gobierno cipayo que regía nuestra patria en esos años, sentó bandera en Malvinas en 1966. Cóndores que, como los cormoranes a los que aludió la Dra. Fernández de Kirchner, no sobrevuelan el Támesis.

El miércoles ha sido un gran día en la historia de nuestro país. Es un desembarco patriótico en la conciencia de la Nación, coronado, además, con el anuncio de que fue ascendido a general post mórtem de la República Argentina el gran caudillo guaranítico y rioplatense Andrés Guazurarí Artigas.

Solo se puede estar orgulloso, en un momento histórico como el actual, de apoyar al gobierno kirchnerista, y Patria y Pueblo se suma a ese regocijo de los patriotas.

La Dra. Fernández de Kirchner acaba de demostrar, sin dejar lugar a dudas, que oponerse al kirchnerismo es oponerse a la patria misma. Más allá de importantes debates que deben darse en el seno del pueblo argentino sobre cómo profundizar el rumbo adoptado a partir de 2003, este discurso dejó definitivamente en claro que al kirchnerismo solo se le puede oponer un cipayo. Un patriota solo lo puede superar, y, en el tema Malvinas como en todos, el camino de esa superación está inscripto en los actos del kirchnerismo.

Este discurso confrontativo, que describe perfectamente el papel siniestro de la base nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur, pone ante los argentinos el deber de reconstruir sus Fuerzas Armadas para facilitar la recuperación, por las vías que mejor nos convengan, del territorio arrancado de prepo a nuestra soberanía.

Después de semejante declaración es el momento de construir un brazo armado que sostenga la justa causa americana en el Atlántico y el Pacífico Sur, así como en la Antártida. Nuestra Presidenta acaba de enunciar los motivos de semejante perspectiva.

Partido Patria y Pueblo – Socialistas de la Izquierda Nacional
Néstor Gorojovsky – Secretario General

Ya salió PYP 49, conseguilo!!!

Editorial
QUIEREN SEPARAR AL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES:
NO LO LOGRARÁN
Por Nestor Gorojovsky - Secretario General

Hace ya demasiados meses (un buen par de años, en rigor) que dificultades exógenas, el activismo desatado del bloque antinacional y errores evitables desde el campo nacional vienen conformando un bloque dinámico e interactivo de cuestiones que se potencian mutuamente y le complican al gobierno de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner la concreción de las mejores esperanzas del pueblo argentino.

Las dificultades exógenas derivan, en lo sustancial, de la pertinacia con que se arrastra sin final previsible el enfriamiento de la actividad económica mundial desde el inicio de la crisis financiera de 2008. Dentro del país, la traición a su mandato del entonces vicepresidente Cobos tuvo graves consecuencias, entre las cuales la principal fue poner en manos del bloque oligárquico-imperialista una herramienta extorsiva que permitió, paulatinamente, que este grupo social y político, no sin apoyo externo por cierto, fuera encontrando mecanismos para arrinconar financieramente al gobierno nacional. Los errores fueron, a nuestro modo de ver, el subproducto de las dificultades con que se intentó superar ambos problemas.

Llegamos, en la dialéctica de sucesivas ampliaciones del campo de confrontación, a la insostenibilidad de la política cambiaria con que el gobierno intentó sofrenar el saboteo permanente de la economía argentina fomentado desde el capital concentrado, política que hubo que modificar cuando se hizo claro que el drenaje de divisas con que lo atacaba el bloque librecambista y antiindustrial estaba erosionando muy exitosamente las reservas internacionales de nuestro país.

En apretada síntesis, esto es lo que llevó a restaurar la figura del Ministro de Economía, que durante todo el período iniciado con la ministra Micelli había abandonado el lugar expectante al que había llegado a partir de la dictadura económica neoliberal iniciada en 1976. Durante todo ese lapso, cuyo último representante fue el Dr. Lavagna, el ministerio de Economía era más poderoso que la Presidencia de la Nación. No es poco mérito el del Dr. Néstor Kirchner cuando lo puso en su sitio tras aceptarle a Lavagna la renuncia.

Esa figura se restauró, sin embargo, en una figura muy distinta a la de Lavagna: la del Dr. Kicilioff. En el último número de nuestro periódico ya decíamos que estábamos ante un recambio estrictamente burgués del equipo económico (pese a toda la alharaca macartista de la prensa regiminosa, para la cual Kicilioff era un “marxista”, es decir un temible y encubierto asesino de empresarios).

Decíamos también que, paradójicamente quizás, ese equipo económico, precisamente por su carácter definidamente burgués, iba a requerir de la movilización popular para desarrollar su política. Aquí es donde empezaron a pesar los errores cometidos en el pasado por el gobierno en el plano de las alianzas sociales, que empezaron con el distanciamiento con respecto a la CGT de Azopardo (más allá del rumbo posterior de Hugo Moyano, que es completamente repudiable e inadmisible por ningún nacional).

Ese distanciamiento, en efecto, dejó al gobierno sin la capacidad de movilización necesaria para enfrentar no ya los múltiples y permanentes desafíos destituyentes que le plantea en el plano político una oposición indescriptiblemente perversa, sino la verdadera huelga de clases encabezada por el bloque oligárquico y contra la cual empezó a tomar medidas tajantes el Dr. Kicilioff desde el momento mismo de su llegada al cargo.

Es así que, para poder retomar la iniciativa en el plano político, el gobierno tuvo que ceder posiciones en el plano económico-financiero. Se vio forzado a admitir una brusca devaluación, y a encontrar la manera de impedir que ésta genere un devastador efecto sobre los precios internos. El modo en que lucha contra esos efectos es, en principio, un programa de control popular de precios que se “organiza” sobre la libre iniciativa personal de cada argentino. En ello, paradójicamente, radican su fuerza y su debilidad.

Su fuerza porque, en la medida que para que los argentinos controlen los precios es necesario que se les haga consiente el papel nefasto que cumple el gran capital monopolista, al menos desde el ángulo de la intermediación comercial, el programa “precios cuidados” es una efectiva manera de que, de una buena vez, en la Argentina se desenmascare a los ladrones como lo que son.

Pero también su debilidad, porque el ciudadano aislado no tiene el poder que permita revertir, o al menos que permita operar con la efectividad y la velocidad necesarias, para detener la persistente comisión de múltiples formas delictivas de burla a la voluntad y la ley emanada desde el centro del poder político. Un movimiento obrero como respaldo colectivo y orgánico de esa vigilancia hubiera permitido ordenar las cosas con mucha mayor velocidad. En plena época de paritarias, sin embargo, el propio Secretario de Comercio explica que los efectos inflacionarios de la devaluación, si bien han sido contenidos, se sentirán en febrero así como se sintieron en enero.

Y aquí es donde entran a jugar otros factores más. Una respuesta casi instintiva del gobierno nacional, frente a las paritarias, es tratar de sofrenar la voluntad de los trabajadores organizados de obtener, sino una mejora en la porción del ingreso que les corresponde, al menos mantener lo que ya les comió una inflación que no generó el gobierno, pero tampoco generaron ellos.


Esto es precisamente lo que busca la huelga política del bloque concentrado: separar al gobierno de los trabajadores. Y es lo que no debe pasar bajo ninguna circunstancia.

24 de Marzo - Enfrentar la ofensiva oligarquico imperialista



En este nuevo aniversario del golpe de Estado antinacional y antipopular del 24 de marzo de 1976 las mismas fuerzas sociales que lo impulsaron están levantando otra vez la cabeza para reimplantar el programa que en esa oportunidad descargaron a sangre y fuego sobre el pueblo argentino.

Nunca está de más recordar que Rodolfo Walsh -que había sufrido ya desgarradoras pérdidas personales y sabía que su vida, como la de muchos de sus compañeros, corría inminente peligro- supo resaltar, en la “Carta a los Comandantes en Jefe” quefue su testamento político, que ninguno de los aberrantes crímenes contra los derechos humanos cometidos por la dictadura cívico militar era comparable siquiera al
crimen de lesa Patria que se cometía en la aplicación del plan económico, político y social de José Alfredo Martínez de Hoz.

El proyecto de 1976 era exterminar a la clase trabajadora para que no pudiera volver a defender un proyecto industrialista y de acumulación interna de capitales a partir de un mercado interno en desarrollo. Es el proyecto que ellos tienen para el 2015. Hoy como nunca, derechos humanos, justicia social, independencia económica, soberanía política y unidad latinoamericana para la liberación son banderas esenciales.

Los beneficiarios de ese plan recompusieron sus ingresos a partir del saqueo de las arcas públicas y la especulación financiera, dolarizaron el país, gatillaron megainflaciones sin que se les moviera un pelo, dispararon una feroz perdigonada sobre el tejido industrial de la Argentina, reconvirtieron a nuestro país en una factoría agroexportadora donde millones de compatriotas arrastran sus vidas en condiciones inhumanas, y se están alzando ahora contra el mejor gobierno que tuvimos los argentinos desde la muerte del General Perón, el gobierno kirchnerista.

Los vemos reteniendo renta agraria en los silobolsa, los vemos promoviendo corridas cambiarias, los vemos remarcando precios e incumpliendo acuerdos para enfrentar al gobierno con sus votantes, los vemos mintiendo en la prensa venal para que en el extranjero se publiquen infamias contra nuestro país, los vemos disfrutando de ganan  ganancias como nunca han tenido mientras descargan su odio racista contra los programas sociales y los subsidios que les crean el mercado que provee sus ganancias.

Los vemos desplegando su programa racista y oligopólico en la Capital Federal, que convirtieron, al amparo de una autonomía mal nacida, en ciudadela del odio y el desprecio por las masas populares donde una gavilla de especuladores promueve la elitización y la expulsión del pobrerío.

Los vemos, en fin, en actitudes repugnantes como la de esos dirigentes radicales que -nostálgicos de los buenos tiempos en que se llevaban bien con el poder militar oligárquico- se atreven a cuestionarle la
defensa de los derechos humanos al gobierno que más hizo para restaurar su vigencia plena.

Convergen todos hacia lo que esperan que sea una derrota del gobierno nacional en las elecciones presidenciales de 2015. Si llegaran al poder, tengamos en claro que no habrá reivindicación de los derechos humanos que logre detenerlos en su afán de revancha y sangre. Se perderá lo ganado a partir del 19 y 20 de diciembre del 2001. Nada está asegurado mientras los enemigos de la Patria sigan teniendo las riendas del país económico.

Equivocan el camino los que creen que se puede enarbolar la bandera de los derechos humanos contra el gobierno, pero también quienes creen que se la puede defender sin la clase trabajadora, que es la que puso la mayor cantidad de víctimas. Hoy como nunca, es necesario ampliar y fortalecer por abajo la base de sustentación del gobierno nacional, y enfrentar la ofensiva oligárquica e imperialista.